En una ladera tranquila y con una orientación privilegiada se encuentra esta villa, un hogar que destaca por su privacidad total, su luminosidad constante y las vistas panorámicas al mar y la montaña que la rodean. La propiedad se asienta sobre una parcela escalonada, lo que aporta un ambiente sereno sin renunciar a la cercanía al centro de la ciudad.
La vivienda se distribuye en dos plantas independientes, una característica ideal para familias grandes o para quienes desean ofrecer a sus invitados un espacio autónomo. En total dispone de cuatro dormitorios y tres baños completos, además de áreas amplias y versátiles que se adaptan tanto a una residencia permanente como a una casa de vacaciones.
El exterior está pensado para disfrutar del clima y el entorno: una piscina privada con excelente exposición solar, porche con barbacoa de obra, terrazas soleadas y un jardín mediterráneo con naranjos, limoneros y mandarinos que convierten el espacio en un oasis natural.
Entre los equipamientos de la propiedad destacan el aire acondicionado nuevo en todas las estancias, la instalación solar fotovoltaica, chimenea, cerramientos climalit, solárium, garaje privado, parking con seguridad y un sótano, ideal como zona de almacenaje o para un uso más flexible.
Totalmente amueblada y lista para entrar a vivir, esta villa ofrece una ubicación excepcional y un gran potencial para quienes buscan calidad de vida, buen clima y proximidad al mar.